¡Buenas las tengan! Me les quiero presentar: me llamo Newton, tengo unos 9 años y soy negro como la noche. Vivía en La Perla, el centro de bienestar animal de Medellín en el que compartía con otros amigos perrunos, y si bien me sentía feliz allá, porque a pesar de mi edad me seguían enseñando trucos y me daban galletas como premio, ahora vivo mucho mejor porque una familia decidió darme un hogar. Por eso, damas y caballeros, niños y niñas, parceros y parceras, acérquense pues, hoy vengo a contarles 10 razones por las que deberían adoptar un perro criollo, así como yo. Somos lo más de especiales, si vieran.

¡Atención pues!

 

1- Amor, amor, amor <3
Ave maría purísima, si ustedes son de las personas a las que les gusta el amor, les tenemos la solución: adoptar un perro criollo, sí señor. Tenemos un corazón tan grande que entregamos afecto sin mirar a quien, pueden ser ustedes feos, muecos, calvos, narizones u ojones, y aún así los vamos a querer…

2- Aprendemos en un santiamén y somos adiestrables
Sí, señoras y señores, inteligentes somos, papá. Imagínense, yo tengo 9 años y sigo aprendiendo trucos nuevos, ahora cómo sería con otro de mis compañeros criollos más jóvenes. Supongamos, no sé, no quiero mandar mensajes subliminales, pero si alguno de ustedes adopta un perro criollo, mejor dicho: la batidora, la licuadora, el pez volador y la vuelta canela… cualquier truco que le pusieran se lo aprendería de ‘mero one’. (Bueno, eso creo :P).

3- La propia exclusividad
Damas y caballeros, no vayan a pensar ustedes que hablo con envidia, pero no entiendo por qué los humanos buscan siempre perros de raza, si todos son igualitos: uno no sabe quién es quién, hasta ladran igual. En cambio nosotros los criollos, ayyyy, meras pintas, ninguno se parece al otro y cada uno es único en el mundo. Un diseño exclusivo que llaman… ni en las pasarelas de Milán. Eso sí, la buena pa’ los perros de raza, todos merecemos un hogar sin importar nuestro origen.

 

adoptar-un-perro-criollo-2

Dulce también fue adoptada.


4- Lealtad ante todo
Nos toca tan duro en esta vida, ¡‘hijuemadre’!, que cuando alguien nos da un poquito de amor se gana un amigo para toda la vida. Somos fieles, nobles y sobre todo leales, así que no sé, piénsenlo, ustedes… nosotros. ¿Ah?

5- Somos la tranquilidad pura
Hay manes (y no sé si viejas) tan malas personas, que cuando cruzan a mis compañeros de raza, lo hacen a la ‘guachapanga’ y provocan alteraciones en su comportamiento. En cambio, como a nosotros no nos cruza ningún criadero sino la naturaleza, es muy difícil que nos pase una cosa así y por lo general somos tranquilitos y muy buena gente… una adoración.

(Lee también(Test) Que adoptar no sea a la ligera: ¿gato o perro? Esa es la cuestión).

6- Somos los ‘súper perros’: resistentes y longevos
Sí, no es por dármelas de mucho, pero los criollos somos muy especiales: tenemos resistencia física y llegamos a viejitos, somos muy longevos. Véanme a mí, no solo tengo 9 años y sigo aprendiendo trucos, sino que mi salud está como un roble, y eso que sobreviví a una quemadura con pólvora. ¡Pa’ que vayan viendo!

adoptar-un-perro-criollo-3

Dama, otra criollita que fue adoptada.

7- No sufrimos con las degeneraciones
A lo bien, qué pesar. A mis compañeros de raza les pasan tantas cosas, por ejemplo: con tal de cuidarles el pedigrí los cruzan con sus propios consanguíneos y por eso sufren degeneraciones.

8- No somos un engaño
Vamos a hablar pues a calzón quita’o. ¿Los perros de raza son realmente de raza pura? Muchos son cruces y si a eso vamos, entonces estamos en las mismas. Por ejemplo, el chusky es una mezcla de chow chow con husky, o el pomsky resulta de cruzar un pomerania con un husky. Además, algunos nos mandamos una pinta que de seguro les preguntarán: ¿de qué raza es? Pero eso sí, ustedes orgullosos deberán contestar: “es un criollito”.

9- Salimos más baratos
Ante todo la economía del hogar. Un perro de raza necesita más cuidados, son más mimados que nosotros… (pero repito, la buena para los compañeros de raza). Así que necesitarán menos productos para nuestro cuidado y menos idas al veterinario. $-)

10- Ayudan a más de un perro
Los gatos nos han robado protagonismo, los muy muy consiguen más fácil hogar que nosotros, (pero lo mismo, la buena pa’ ellos). Eso quiere decir que los perros pasamos mucho más tiempo en las fundaciones esperando por un hogar, ¡y nosotros con esas ganas de salir a correr y jugar a la pelota! Así, cuando adoptan un perro le están dando la oportunidad de salir de un espacio en el que si bien nos tratan bien, es encerrado y a veces hacinado. Pero también abren un espacio para que otro compañero que está viviendo en la calle pueda ser cuidado y pueda esperar, como yo ya lo hice, un hogar en el que lo quieran para toda la vida.


Ahora sí, a adoptar un perro criollo se dijo:

Y como espero que me hayan parado bolas, acá les dejo a algunos parceros y parceras perrunas de La Perla que están esperando un hogar. Además, los datos de fundaciones donde podrán hallar al perro criollo que les cambiará la vida.

Adopciones-la-perla-9

adopciones-la-perla-8

adopciones-la-perla-7

adopciones-la-perla-6

adopciones-la-perla-5

adopciones-la-perla-4

adopciones-la-perla-3

adopciones-la-perla-2

adopciones-la-perla-animal-la-revista

adopciones-animal-la-revista-la-perla

animal-la-revista-bienestar-animal-la-perla