En el Parque Comfama Parque Arví, en Santa Elena, Medellín, hay un árbol parlanchín. Sí, se trata de una atracción animatrónica que emula un roble de 200 años de antigüedad al que le encanta contar historias. Pero él no está solo, lo acompañan una ardilla llamada Mardilla y Bica, un pájaro barranquero.

Que este último animal esté ahí no es casualidad ni capricho, pues es usual que, al caminar por esta zona rural de la segunda ciudad de Colombia, las personas se topen con ese pájaro lleno de color que anima a sacar la cámara del celular y capturarlo para la posteridad.

Aunque su apariencia es inofensiva, es un gran depredador, pues no solo se alimenta de frutas sino de un menú muy variado: arañas, escarabajos, lagartos, serpientes, ratones, colibríes, marsupiales y murciélagos… ¡cualquier bobadita!

¡Y no solo eso! Indagaciones de organizaciones como Aburrá Natural, han evidenciado técnicas muy recursivas para atrapar y someter a sus presas. Por ejemplo, las agita con mucha fuerza mientras las sostiene con el pico, para luego golpearlas contra las ramas, matarlas y, por fin, comerlas.

Es por la forma de su cola que también se le conoce como pájaro péndulo.

Es por la forma de su cola que también se le conoce como pájaro péndulo.

¡Y no solo eso x 2! Aburrá Natural también descubrió que esta especie puede elegir objetos específicos para utilizarlos como herramientas. Por ejemplo, utiliza ciertas rocas a manera de yunque para golpear presas como caracoles y escarabajos, romperlos y poder comerlos.

Por eso, no es conveniente dejarse llevar por las apariencias. El barranquero, esa ave a la que le dicen también “soledad” por permanecer solo o el pájaro péndulo por la forma de su cola, y que solo inspira ternura, es toda una cajita de sorpresas.

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La importancia de la educación ambiental

Bica, un pájaro barranquero, acompaña al Árbol de las buenas historias en Comfama Parque Arví.

Bica, un pájaro barranquero, acompaña al Árbol de las buenas historias en Comfama Parque Arví.

Iniciativas públicas y privadas se hacen necesarias cada vez más para que los habitantes de los países latinoamericanos conozcan y se apropien de sus recursos naturales. Esta es una de las razones por las que Comfama dio cabida en sus parques a esta atracción mecánica.

“Comfama invierte en la emoción del juego como una posibilidad infinita de relación con el entorno y de aprendizaje, tanto para niños y adultos; además, le entrega a la ciudanía experiencias significativas para convivir en comunidad y relacionarse de una manera más respetuosa con el entorno”.