¿Qué hace un caballo en un especial periodístico sobre empleo y emprendimiento? Él se llama Caramelo y hace parte de la publicación de Comfama porque tiene un oficio. Sí, es un caballo que trabaja.

Que no ‘panda el cúnico’ como diría el Chapulín Colorado. En este trabajo el caballo no está expuesto a maltratos ni a la carga de grandes cantidades de peso. Su labor es mucho más maravillosa: sanar.

Sanar, según la Real Academia de la Lengua Española, es “restituir a alguien la salud que había perdido”. Y llevando sobre su lomo a niños y adultos, Caramelo ayuda a que su vida sea mucho mejor… más tranquila y segura.

Cortesía Comfama.

“Sabe cómo actuar para que quien lo monta esté tranquilo y seguro. Su paso, que se conoce como efecto locomotor, hace que la columna del jinete ejerza el mismo movimiento que hace una persona al caminar y así logra fortalecer todo su sistema muscular”, aclaran en la publicación al explicar de qué se trata, a grandes rasgos, la equinoterapia.

Sus turnos de trabajo son regulados y en la fundación a la que pertenece, junto a otros caballos, se encargan de que su vida sea digna y feliz, todo lo que sea necesario para compensar su maravillosa labor.

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