Las narices de gatos y perros, por pequeñas que se vean, son sorprendentes… ¿sabías que estas tienen diseños únicos e irrepetibles así como las huellas dactilares en los seres humanos? No hay dos gatos o perros con narices iguales.

Son sorprendentes porque pese a su tamaño cumplen funciones vitales para el desarrollo de nuestros peludos, por ejemplo, los perros pueden olfatear insectos, drogas y hasta cáncer, y los gatos utilizan este sentido para identificar la comida fresca, un territorio marcado por un gatito ‘enemigo’ y hasta el estado de limpieza de su arenero.

A continuación, te contamos algunos datos importantes que debes tener en cuenta sobre la temperatura de las narices de gatos y perros, el sentido del olfato y por qué cambian de color.

Una foto publicada por Animal La Revista (@animalrevista_) el

Una nariz fría y húmeda es lo ‘normal’

Tal vez has notado que tu gato o perro siempre tienen la nariz fría y húmeda, lo que puede ser señal de la buena salud que goza tu peludo.

Pero tranquilo, no te preocupes  si notas que su nariz esta cálida o seca, según Andrés González, médico veterinario de la Universidad de Antioquia, se puede poner así por exceso de calor (esto puede estar acompañado de jadear en el perro). En este caso, asegúrate de tener agua potable disponible y un lugar que los proteja del sol.

Pero por atención a esto: no siempre es por los cambios de temperatura que la nariz de tu peludo está seca. Andrés explica que esto, sumado a otros factores como pérdida de apetito, se relaciona con deshidratación y posiblemente fiebre, lo cual nos da indicios de una enfermedad infecciosa.

Por otro lado, cuando hay problemas respiratorios se presentan secreciones nasales purulentas y resequedad excesiva de la nariz. Además, encontrar en la nariz moco amarillo, verdoso o sangre es indicativo de enfermedad. En cualquiera de estos casos es recomendable consultar con un veterinario.

Una foto publicada por Animal La Revista (@animalrevista_) el

“Los perros tienen aproximadamente 220 millones de células olfativas, el doble de las que tienen los gatos y 40 veces de las que tenemos los humanos”, National Geographic.

Narices que cambian de color

Las hay rosadas, negras, cafés, naranjas y hasta grises. Son tan variadas como cada gatito o cachorro que nace cada día. Y sí, suelen cambiar de tonos, esto básicamente por los cambios en su presión sanguínea que se da, por ejemplo, cuando juegan con intensidad.

Este cambio se puede apreciar más fácilmente en los perros y gatos con nariz rosada, que al pasar a un estado anímico más intenso su nariz se percibe con un tono más fuerte.  El cambio de color también se debe a alguna reacción alérgica… si notas algo fuera de lo normal en este sentido también debes consultar con el veterinario.

(Lee también: 5 mitos y verdades sobre el sida y la leucemia felina).

Una foto publicada por carlosju777 (@carlosju777) el

¿Sabías que el gato, además de la nariz, tiene un órgano adicional ubicado en la parte superior de la boca que le permite ‘saborear’ los olores? Por eso, no siempre que abre su boca significa que está bostezando, en realidad está rastreando olores.

Aquí una pequeña muestra de narices divinas que andan en Instagram

Una foto publicada por Dogs of Instagram (@dogsofinstagram) el

Una foto publicada por Animal La Revista (@animalrevista_) el

Una foto publicada por Cheli Melisa Llano Marín (@chelimelisa) el

Una foto publicada por Dogs of Instagram (@dogsofinstagram) el

Una foto publicada por Animal La Revista (@animalrevista_) el