A lo largo de la historia de la humanidad se han documentado extraordinarios ejemplos de entomofauna invasora y sus efectos en la salud de las comunidades. Uno de los más relevantes ha sido la invasión por pulgas infectadas con la bacteria de la peste bubónica que azotó a Europa en el siglo XIV. Se considera que estos insectos parasitaban roedores, los cuales eran habitantes persistentes de barcos que viajaban de China a Europa a través de la ruta de la seda. Las epidemias que generaron las pulgas con sus bacterias eliminó a varios millones de habitantes.

Otro notable ejemplo de entomofauna invasora a nivel mundial, fue el ingreso a Brasil del más importante vector de malaria a nivel global. Afortunadamente, este mosquito fue erradicado del país carioca pocos años después de haber ingresado.

Pero en Colombia, y precisamente en Medellín, también hay impactantes historias de invasión de insectos de importancia clínica. Por ejemplo, el mosquito transmisor de dengue y chikungunya (Aedes aegypti) invadió Colombia en el siglo XV proveniente de África, y tras intensos esfuerzos para erradicarlo, no ha sido posible. En la actualidad se distribuye en la gran mayoría de los municipios del país, y en Medellín se ha encontrado en todos los barrios de la ciudad, en donde transmite el virus dengue, ocasionando algunos de casos de notoria gravedad.

Lee también: ¡Jummm! Llegaron para quedarse: 5 especies invasoras de Medellín.

Otro insecto invasor ha sido la abeja africanizada. Esta fue producto del cruce de abejas que ya existían en el medio con especies traídas de África, las cuales se escaparon de la colmena en donde las cultivaban. Las abejas africanas fueron traídas a nuestro continente con el propósito de mejorar la producción de miel, pero los resultados de este experimento fueron desastrosos, ya que la abeja resultante es más agresiva que las nativas.

Pero quizá el ejemplo de entomofauna invasora de importancia en salud humana de mayor relevancia en los últimos años ha sido la incursión en nuestro país de Aedes albopictus. Este mosquito proveniente de Asia se registró en Colombia a finales del siglo pasado, y en Medellín, a través de los importantes esfuerzos que ha hecho la Secretaría de Salud para la vigilancia, prevención y control del dengue y chikungunya en la ciudad, fue descubierto en el año 2011. Este mosquito puede transmitir dengue y chikungunya, y debido a su importancia epidemiológica, la Secretaría de Salud continúa su monitoreo en todo la ciudad y realiza acciones para impedir que estas enfermedades ocasionen epidemias de gran impacto en nuestra ciudad.

 

Por: Guillermo L. Rúa-Uribe
Profesor 
Facultad de Medicina
Universidad de Antioquia