Quizá algunas veces hayamos visto a nuestras mascotas, especialmente a los perros, arrastrase sentados en el suelo, tratando de rascarse la cola.  Esta situación casi siempre nos parece graciosa, pero si tu peludo lo hace frecuentemente puede estar sufriendo un problema serio de salud, proveniente de las glándulas anales.

¿Las glándulas qué? Sí, son dos pequeños sacos ubicados dentro del ano de nuestros perros y gatos. Estas dos glándulas se encargan de producir una sustancia de olor fuerte, similar a algún tipo de aceite.

Los animales utilizan estas sustancias para comunicarse o para saber cierto tipo de cosas sobre cada uno: el estado de ánimo, si están felices, tristes, con ganas de jugar o, por el contrario, si están molestos.

Además, a través de este mismo olor, pueden detectar si una hembra está lista para aparearse. Cada uno tiene un olor distinto y pueden distinguirlo entre los demás, es decir, allí hay reflejado una gran parte de sus rasgos y formas de comportamiento.

Estas glándulas deben ser vaciadas constantemente y es una habilidad que ellos tienen, pero que con el tiempo y la domesticación pueden ir olvidando. Por tanto, este líquido se acumula obstaculizando el orificio y acarreando un problema de salud.

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Es por esto que cuando veas a tu perro haciendo ese movimiento no te preocupes, está haciendo algo normal. Lo mismo pasa si tu gato se lame alrededor del ano: probablemente esté limpiando esta zona o tratando de vaciar las glándulas.

La frecuencia es lo que se debe de vigilar, además de observar que las heces fecales no tengan sangre. Todo esto dependerá principalmente de una buena alimentación e hidratación.

El mal funcionamiento de estas glándulas puede atraer infecciones y en algunos casos ruptura, por eso hay que vigilar estas señales y acudir al veterinario.

Otros síntomas son la incomodidad para caminar, la posición de la cola siempre hacia abajo, e incluso el llanto.

Cuando tu mascota  muestre dificultad para realizar esta acción lo más recomendable es acudir  a un veterinario para que realice este procedimiento fácilmente. Aunque existe la posibilidad de que el dueño pueda hacerlo se requiere de ciertos cuidados y pasos que serán mejor realizados por un profesional.

 

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