Ser hogar de paso para animales de compañía es un gana – gana. Sí, los peludos hallan un espacio seguro para permanecer a la espera de ser adoptados o para darse un respirito de alguna fundación donde esté siendo cuidado, mientras que estos dan amor y compañía a quienes, si bien no pueden abrir definitivamente las puertas de su casa a una mascota, quieren darle una nueva oportunidad a ese perro o gato que terminará por robarles – y partirles – el <3.

Cuando Dante salió por la puerta para nunca más volver, Juliana Gaviria no sabía qué sentir, si alegría o tristeza. ¿A qué se debían las lágrimas que caían a cántaros y el llanto de casi 15 minutos por el que tuvo que tomar agua y respirar por la boca para llenar el estómago y recobrar fuerzas?

Sí, era una buena noticia, el gato blanco y naranjado que unos amigos rescataron de la calle y que ella decidió tener en su casa mientras el pequeño se recuperaba y encontraba un hogar definitivo, ya tenía una familia que parecía ser la indicada, o al menos eso se lo dictaba el corazón, esa extraña sensación que le da a uno la calma necesaria para dejar ir a un ser amado.

Pero… ¿quién la despertaría ronroneando de ahora en adelante luego de 7 meses de compañía?, ¿quién llenaría los espacios, otra vez vacíos, con la picardía propia de los gatos?, ¿para qué servirían, de ahora en adelante, las 4 cajas de zapatos que había en la sala?

Razones suficientes para llorar, para ahogarse en el llanto. La felicidad y la tristeza no son incompatibles… y pueden ser parte un momento maravilloso.

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Las ventajas de ser un hogar de paso para animales de compañía

Juliana nunca se arrepentirá de ese momento. Sabía que no podía tener mascotas en su casa porque pronto se iría para Australia a aprender inglés, pero quería experimentar, de alguna manera, ese vínculo fraterno entre los seres humanos y los animales de compañía.

Por eso decidió ser hogar de paso para Dante, darle un espacio en el que pudiera recuperarse de la vida callejera, ponerse bonito y encontrar el amor de una familia.

De eso se trata ser hogar de paso, una oportunidad para ser felices, tanto para el ser humano como para el animalito. A continuación, con ayuda de Fundación Orca, enlistamos 4 cosas a tener en cuenta si estás pensando unirte al parche: una invitación a abrir las puertas de tu casa para darle un respiro y una oportunidad a un ser vivo que todo lo necesita.

1. El hogar de paso es una forma incondicional de ayudar a los animales. Es una reivindicación que se hace con un ser vivo que ha pasado por las vicisitudes del maltrato y el abandono. Es, en últimas, la oportunidad para que el peludo entienda que el amor humano existe… aunque muchas veces no parezca.

2. Es un lugar donde los animales se comienzan a resocializar y a estar preparados para la llegada a un hogar de verdad, verdad… el definitivo. Es un puente hacia la felicidad del perro o gato y de sus próximos familiares.

Cuando no entiendes la dimensión de ser el “salvaguarda” de una vida, no puedes ser hogar de paso.

3. Abrirle las puerta de tu casa a un animal indefenso es la oportunidad de recibir ese amor incondicional que solo brindan las mascotas. Pero es también el camino para aportar un grano de arena en la construcción de un mundo mejor.

4. ¿Qué requisitos debe cumplir una persona para ser hogar de paso? Amor por los animales, tener la disposición para darle su alimento y entregarle mucho cariño. Todo sin olvidar la responsabilidad que significa responder ante las fundaciones a cargo del animal (si es el caso) o de tener el tiempo y la disposición de encontrarle el hogar soñado, es decir, no entregar el peludo a la primera persona que se aparezca… es un proceso de largo aliento y con calma.

Y tú, ¿te atreves a ser hogar de paso para animales del compañía? ¡Salte del clóset!