“¡Ayudaaaaaaaaaaa!” Un grito desesperado de auxilio en redes sociales. O bueno, una especie de confesión pública: a Margarita Rosa de Francisco se le apareció una gata en la vida… y contrario a lo que ella creía, se enamoró locamente.

Y cómo no, si justo se le cruzó una gata negra, #Chackra, de esas que con su mística y coquetería se le van colando a uno por la ventana del alma; de esas que le arañan a uno el corazón para dejarlo marcado para siempre.

“Les cuento que nunca había sido fanática de los gatos, he sido perruna ciento por ciento. Desde hace muchos años prefiero no tener mascotas porque sufro mucho con ellos. Apenas supe que los niños de @willvandervlugt traían una gatica a la casa, pensé, “ay, no, gatos no”. Y ahora resulta que ella con sus coqueterías me ha enamorado completamente. Estoy jodida. Ya entiendo por qué en las redes hay tantas fotografías y videos de gatos. Son fascinantes. Y ésta es muy elegante, graciosa y seductora”, dijo Margarita Rosa de Francisco en su cuenta de Instagram.

Y ahora…

Se le arruncha en la cama.

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La acompaña a escribir sus columnas de opinión.

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Hacen pereza juntas.

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Se confabulan para tomar fotos bonitas.

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Meditan.

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Hablan en lenguas.

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Y se acompañan en sus aventuras.

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En definitiva, una pareja con mucho amor.

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“Les cuento cositas de Chackra. Ha estado toda la semana con Will y conmigo porque los niños vinieron a pasar su semana con nosotros. Pensé que me había olvidado pero ¡no! Viene por las noches y se me agarra del cuello como una murciélaga, me araña porque en el abrazo me clava las uñitas pero yo ando feliz con mis arañetazos. El próximo martes me tengo que ir y no sé hasta cuándo vuelva. Por lo pronto andamos juntas y me encanta darle la comida y cambiarle su arenita, mejor dicho, este animal me parte mi alma en cuatrocientos treinta y siete pedazos”, explicó la presentadora del Desafío en Facebook.