¿Qué sería de nuestros perros sin su sentido del oído? Como sabemos, es de gran importancia para ellos. Por esta razón hay que cuidar con especial atención que todo marche bien. Haz el siguiente test para saber si tu mascota podría o no tener otitis canina. Una vez termines, continúa con el artículo para saber más. Eso sí, recuerda que no somos veterinarios y que quien debe verificar la salud de tu mascota es un profesional.


¿Qué es la otitis canina?
Es una infección que afecta el oído de los perros y que es muy, muy molesta. Dependiendo la parte del oído en la que se presente recibe los siguientes nombres:

  • Otitis externa (oído externo): es la más común de todas.
  • Otitis media (oído externo): también afecta la membrana timpánica.
  • Otitis interna (oído interno): es la menos común, asimismo la más delicada. La cercanía de esta parte el oído con el sistema nervioso central puede derivar en problemas como la meningitis.

 

¿Cuáles son sus síntomas?
Como ya lo vimos en el test hay varias situaciones que pueden evidenciar que tu perro tiene otitis. A los perros solo les falta hablarnos, pero como no lo pueden hacer, presta atención si comienza a:

  • Cambiar de comportamiento.
  • Quejarse cuando le tocan las orejas.
  • Frotarse con el mobiliario de la casa.
  • Sacudirse más de lo normal.
  • Oir menos.
  • Segregar más cera de lo común y esta es más amarilla o más café.
  • Tener un olor diferente y desagradable en las orejas.


¿Qué causa la otitis canina?
Esta enfermedad es motivo habitual de consulta veterinaria. Y estas son las razones de su presencia:

  • Alergias: las propias de perros con piel atópica o las producidas por algunos alimentos.
  • Parásitos: como ácaros y pulgas que provocan irritación en el oído y aparición excesiva de cera. Esto hace que el perro se rasque mucho más fuerte y lastime sus canales auditivos.
  • Cuerpos extraños: por ejemplo hojas, semillas de algunos arbustos en los paseos cotidianos con tu canino. Además: madera, tierra o inclusive clavos.
  • Humedad: si bien el oído es en sí mismo una zona húmeda, el organismo de los perros los protege de bacterias y hongos. Sin embargo, alergias o humedad adicional en el ambiente puede ocasionar que esto no sea así y aparezca la otitis.
  • Rascado extremo: el rascado excesivo de los perros puede ocasionar la inflación de sus oídos.

Otras posibles causas son:

  • Trastornos de la queratinización.
  • Desórdenes endocrinológicos y glandulares.
  • Enfermedades autoinmunes y virales.
  • Neoplasias.
  • Falta de oxigenación en el oído.
  • Hábitos incorrectos de limpieza.
  • Reacción adversa a algunos fármacos.

(Lee también: Guía básica: ¿cómo brindarle los primeros auxilios a mi mascota?).


¿Cuáles perros son más susceptibles a padecer otitis canina?

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La anatomía del oído del perro se presta para la aparición de esta enfermedad. Pero los que tienen orejas caídas lo son aún más, tal y como los de estas razas:

  • Cocker.
  • Basset Hound.
  • Labrador.
  • Bichón Maltés.
  • Caniche.
  • Lhasa Apso.
  • Y los criollitos de orejas caídas o que les encante el agua.


¿Cómo prevenir la otitis canina?
Sí, buenos hábitos con nuestro perro podrían ayudar a prevenir esta enfermedad tan común. Mira algunos:

  • Limpieza: se recomienda limpiar el oído de tu mascota una o 2 veces al mes, pero nunca con ‘copitos’ o bastoncillos. La parte externa puede ser limpiada con toalla, agua tibia y jabón para perros (sin olvidar secar muy bien). El pabellón auditivo puede ser limpiado con el dedo y una gasa limpia (eso sí, solo se debe limpiar la parte visible, no trates de limpiar lo que no alcances a ver). La parte interna, por su parte, debe ser limpiada en la veterinaria o con productos que te recomiende tu veterinario de cabecera (no te pongas a inventar).

 

 

Además ten en cuenta:

  • No introduzcas objetos en los oídos de tu perro.
  • Pon algodón en sus oídos cuando vayas a bañarlo.
  • No lo automediques, puede resultar siendo peor.
  • Ten más cuidado si tu perro es de una de las razas que más predisposición tiene a padecer la enfermedad. Vigílalo constantemente.
  • Indaga con un experto si el cambio de alimento podría evitar la aparición continua de la otitis.
  • No bañes a tu perro mientras tenga otitis.
  • No dejes que pase el tiempo, si crees que tu perro tiene otitis llévalo al veterinario.

(Lee también: Que sea amor del bueno: evita en tu perro la ansiedad por separación).


¿Cómo y quién determina que estamos ante un caso de otitis canina?
Recuerda que solo un profesional puede determinar si un perro tiene otitis y de qué clase es. Por eso, ante la presencia de los síntomas debes llevarlo a la veterinaria. Y hazlo rápido, imagina tener ese dolorcito de oído que nubla hasta la mirada… qué desespero.

Una vez en la veterinaria se hará más o menos lo siguiente:

  • Se indagará por la historia del perro (dónde vive, si ha tenido otitis anteriormente, si acabó de ser bañado, si estuvo paseando en un río, si se agarró de las mechas con otro perro, entre otros).
  • Examen médico que incluye dermatología, otoscopía, revisión de la membrana timpánica, citología y lavado de oídos.

 

Y el tratamiento…
Cuando el veterinario sepa que sí se trata de otitis y de qué clase es, de seguro formulará uno de estos tratamientos:

  • Si no es muy grave: limpieza de oídos y administración de corticoides.
  • Un poco más grave: administración de antibióticos en caso de inflamación por hongos o eliminación de parásitos externos a través de sustancias insecticidas que no hacen daño al perro.
  • Si la cosa está más peluda: es decir, cuando es consecuencia de otras enfermedades, es necesario seguir un tratamiento especial.
  • Si la cosa está peluda del todo: por ejemplo, si el canal auditivo está jodido por la inflamación, se debe recurrir a la cirugía.

 

Recuerda: No dudes en llevar a tu perro al veterinario, no lo automediques o dejes pasar el tiempo. Si la otitis se detecta a tiempo es fácil su tratamiento, pero cuando la enfermedad llega a afectar el oído interno puede ocasionar, incluso, la pérdida de la capacidad auditiva. E imaginamos que no querrás eso para tu compañero de vida.

 

Fuentes: Experto animal, Notas de mascotas, IMujer.