Así como los humanos, los perros también envejecen y hasta les salen canas (son de lo más tierno) y con ello experimentan ciertos cambios en sus hábitos y salud.

Por eso, a diferencia de los perros adultos y los cachorros, en los perros viejitos la actividad física disminuye, su metabolismo se pone un poco más lento y su energía para saltar, correr y hacer daños no será la misma de antes.

Para que nuestro peludo tenga una ‘tercera edad’ más tranquila y llevadera debemos garantizarle una buena alimentación e incentivarles actividad física. Así garantizaremos que nuestro viejito tenga una mejor calidad de vida.

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Con el siguiente test descubrirás si tu perro está en buenas condiciones de salud o si por el contrario deberás consultar con el veterinario.

Ten en cuenta que esta información no es la última palabra, ni letras talladas sobre piedra. Ante cualquier duda o inquietud dirígete a la veterinaria.