Históricamente los humanos hemos querido desafiar a la naturaleza, haciendo edificios en laderas de montañas, desviando cauces de ríos, o mutando especies para ver qué resulta. Los perros lobo son una de estas combinaciones que se han hecho por el capricho de tener una mascota más exótica que un perro común.

Los lobos lobos, tienden a buscar lugares lejos de los humanos porque son tímidos, pero los perros lobo son únicos, “tienen una mezcla de rasgos que hace que su comportamiento sea menos predecible que el de un lobo o un perro. Así que, al adoptarlos, son un desafío único y la gente no es consciente de ello. Sobre todo si se compran de cachorros, es imposible predecir cuánto de lobo habrá en el animal”, explican expertos de Shy Wolf Sanctuary.

El Santuario Shy Wolf, ubicado en Naples, Florida, fue fundado en 2001 y desde entonces proporciona rehabilitación a lobos salvajes y animales silvestres criados en cautiverio. Actualmente este es el hogar de Yuki, uno de los más famosos perros lobo y quién fue víctima de abandono.

La historia de Yuki

Foto: Brit_Allen_

A sus 8 meses de edad Yuki fue abandonado en un refugio por su amo. Fue dejado a su suerte porque el hombre que lo compró a un criador no contó con que el perro iba a ser demasiado grande. El destino de Yuki era ser sacrificado por su cruce de perro lobo, pero en ese momento fue rescatado por Shy Wolf Sanctuary.

“Yuki llegó a nosotros en 2008, en un razonable buen estado de salud comparado con muchos animales que nos llegan. Al principio era muy extrovertido y consideramos usarlo de embajador. Pero al poco tiempo se hizo una herida en una pata trasera. Necesitó 5 operaciones para recuperarse, y en ese tiempo Yuki se volvió más agresivo sobre todo al estar enjaulado”. Explicó Brittany Allen, una de sus cuidadoras.

La prueba de ADN es sorprendente, Yuki es 87.5% lobo gris, 8.6% Husky siberiano y 3.9% Pastor alemán. Los perros lobo suelen ser rechazados por este tipo de cosas que derivan en un comportamiento impredecible, por eso la invitación siempre es hacia el respeto. «Los animales con los que trabajo nunca han vivido en la naturaleza y nunca lo harán, así que están más socializados. Mostramos sus momentos adorables esperando que la gente se identifique con ellos y cambien su respuesta de miedo a un respeto saludable a través de la educación. Y también les damos la oportunidad de una vida decente, ya que si no serían sacrificados» dijo Brittany.

En el caso de Yuki él no huye de la gente, al contrario, se acerca a las personas, pero si después de ese primer contacto algo no le gusta puede ser un poco rudo, mientras que si hay conexión será el más dulce de los perros.

A los tres años de estar en el Santuario, Yuki fue diagnosticado con leucemia, una enfermedad terminal pero que ha llevado muy bien, no se notan sus síntomas a primera vista. “No sabemos cuánto tiempo le queda. Cuando llegue el día en que empiece a mostrar síntomas, haremos lo que hacemos siempre, tomar la decisión adecuada para que no sufra», asumió su cuidadora.

Yuki es la sensación entre los perros lobo, los voluntarios del santuario comparten sus fotos en redes y cuentan que “Le encantan las mujeres, presumir ante los visitantes y hacerse el tonto.”

“Con los lobos, una vez que te conocen y se sienten cómodos, serán cariñosos, aunque siempre serán lobos, hay que respetar sus límites y no interponerse entre ellos y su comida. Ambos son sociales con la gente a la que aceptan, pero muy selectivos. Cuando te aceptan, el vínculo es único”.

Foto: Brit_Allen_