El pasado 21 de diciembre de 2016, un reporte de la policía aeroportuaria activó las alarmas en el Olaya Herrera de Medellín, presencia de fauna en la zona de hangares obligaba al equipo de bomberos y peligro aviario a activar los protocolos de captura de una perrita negra de raza criolla que había ingresado a la zona restringida del Aeropuerto, lo cual generaba un riesgo en la seguridad operacional.

Sin mucho esfuerzo y como si ya fuera parte del equipo de bomberos, Séneca que antes se llamó Negra y hasta Cessna, se dejó capturar por los oficiales de peligro aviario quienes inmediatamente hicieron el reporte a las autoridades ambientales de la ciudad y se pusieron en contacto con fundaciones para la entrega de la perrita quien no podía quedarse en el Aeropuerto.

Ninguna organización la quiso recibir debido a la sobrepoblación que presentan en estos momentos por la cantidad de animales que son abandonados y maltratados diariamente en la capital antioqueña. Solo el Centro de Bienestar Animal La Perla de la Alcaldía de Medellín tiene más de mil perros y gatos que llegaron en condiciones de maltrato esperando ser adoptados.

Sin muchas alternativas, Maria Andrea Candela Solano, oficial de peligro aviario (OPA) y bombero, decidió llevar a Séneca a los cursos de carnetización donde los asistentes se enteran y entienden la importancia de los procedimientos de seguridad en el Aeropuerto, para que alguien la adoptara, pero no resultó candidato. Tampoco en las redes sociales del aeropuerto internacional José María Córdova quienes se pusieron en la tarea de buscarle hogar.

Séneca y Andrea Candela, oficiales de peligro aviario del aeropuerto Olaya Herrera

Pero lo que nadie sabía es que Séneca, que lleva su nombre en honor a una aeronave que aterriza en el Olaya Herrera, ya había encontrado hogar, pues la perrita comenzó a mostrar sus características de rastreadora, activa, rápida y obediente, el perfil necesario, acompañado de un buen entrenamiento, para convertirse en oficial de peligro aviario.

Fue entonces cuando se convocó una perratón para recolectar sus primeras vacunas, cuido, cocas, entre otros implementos de la nueva integrante, posteriormente Airplan, empresa operadora del Aeropuerto, la vinculó directamente “gracias a la voluntad del gerente del Aeropuerto, Jorge Hugo Duarte, que permitió que este proyecto tan especial e innovador pudiera llevarse a cabo en el Olaya Herrera”, cuenta Andrea Candela.

Oficialmente, Séneca es la primera perrita adoptada de raza criolla en convertirse en un OPA en Colombia.


Según Maria Andrea “estamos dando un gran paso en los aeropuertos de Colombia con la adopción de perros criollos para la dispersión de aves. Es un logro importante porque se demuestra que la adopción de los perros criollos puede ser la solución a problemas específicos en las comunidades como animales de compañía, guías y en este caso como una pieza clave en la seguridad de la aviación”.

Actualmente, Séneca ayuda a inspecciones de pista y se encuentra en entrenamiento. El objetivo es que haga parte de los procedimientos de intervención reactiva en el Aeropuerto, en el cual se aplican todas las medidas de dispersión para mantener las aves lejos del área de maniobra y movimiento de aeronaves.

Séneca tiene una misión muy especial y desde bomberos se están encaminando todos los esfuerzos a su buen entrenamiento y así ofrecer el mejor servicio a quienes vuelan desde tierras Antioqueñas.

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