Dedicamos este contenido a todas las especies que sufren una muerte inesperada e injusta al tratar de cruzar las vías que construyeron sobre su territorio y que luchan por sobrevivir ante la incontrolable expansión urbana.

Aquí, una recopilación de 5 publicaciones realizadas por Tayra en Instagram, iniciativa que busca  conocer y documentar los impactos de las vías, el transporte motorizado y la expansión urbana sobre la biodiversidad.

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“Cruzar el continente, incansablemente, para morir al paso de los vehículos y el ruido de los motores.  Coccyzus americanus, especie migratoria”.

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“La necesidad impuesta de llegar en menos tiempo, presumir de la velocidad que pueden alcanzar los vehículos. Tránsito fugaz y acelerado con consecuencias definitivas para otras especies”.

Las marcas de los frenos en la imagen muestran que las carreteras son el lugar de encuentro entre la velocidad y la vida. Probablemente el conductor intentó detenerse a tiempo pero los km/h no lo permitieron. La zorra murió en el intento de cruzar la vía que trazaron sobre su territorio. Septiembre 2015. Variante al Aeropuerto (Envigado, Antioquia).

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“Sobrevivir al cruce de la carretera, enfrentar el ruido, superar la velocidad de los automóviles. Demasiados retos para tanta fragilidad”.

Chucha (Didelphis marsupialis), arrollada en la variante al Aeropuerto, 2 de septiembre/2017.

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“Su pico aún sostenía con fuerza lo que fue su última presa. Intentó cruzar la vía y todo terminó al paso de los automóviles. Que frágil es la vida, sin excepción. Pinche (Zonotrichia capensis)”.

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“Cusumbo mocoso (Nasuella olivacea), así tuve el infortunio de conocerlo en el Valle de Aburrá”.

La historia se repitió con Tigrillo lanudo, Olinguito, Taira, Chucha de agua, Chucha de orejas blancas, Chucha lanuda, Puercoespín, Conejo sabanero, Ñeque y otra gran diversidad de ratas y ratones del Valle de Aburrá y sus laderas. A todas estas especies, las conocí por primera vez en el territorio por sus cuerpos inertes en las vías. Un desconsuelo absoluto.

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“Tenía un poco más de 200 gramos de belleza absoluta, astucia y habilidad para sobrevivir y adaptarse a los entornos urbanos”.

Pero la ciudad, sus vías y automóviles se expanden más rápido que nuestra capacidad para conocer, valorar y proteger la fauna que resiste a desaparecer en medio de nuestras dinámicas. ¿Cuántos sabrán que en medio de la vía que transitan cotidianamente se encontraba el cuerpo sin vida del mamífero carnívoro más pequeño del Valle de Aburrá?