La higiene bucal es un hábito indispensable, no solo para las personas, sino que esta rutina se extiende también a las mascotas. La profilaxis dental es un procedimiento de limpieza bucal profunda con el propósito de eliminar la placa y el sarro dental causante de las enfermedades periodontales y la gingivitis.

Por el consumo normal de alimentos las mascotas acumulan a diario bacterias que se van alojando en sus dientes, y desde allí entran a su organismo.

Uno de los principales problemas orales que presentan las mascotas es la formación de una capa alrededor de los dientes llamada placa dental, que sucede cuando los alimentos se acumulan en la boca y generan gérmenes. Si esta placa no se elimina con una limpieza periódica, se endurece hasta convertirse en un depósito amarillento conocido como sarro.

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El sarro favorece la multiplicación de bacterias que, si no se eliminan a tiempo, provoca problemas en la cavidad oral e incluso puede extenderse a otros órganos y desencadenar en enfermedades cardíacas, hepáticas y renales.

¿Cómo saber si mi mascota necesita una profilaxis dental?

Debes estar atento a los siguientes cambios, los cuales indican que tu mascota necesita una profilaxis dental.

  • Mal aliento (halitosis).
  • Acumulación de sarro y formación de placa dental (dientes con coloración amarillenta).
  • Gingivitis, periodontitis y enfermedad periodontal (inflamación y sangrado de encías, coloración negra en dientes y pérdida de piezas dentales).
  • Dificultad para masticar.
  • Pérdida del apetito

Posterior a la profilaxis dental, el veterinario te indicará cómo realizar la higiene oral preventiva, que incluye cepillado a tu mascota con cremas especiales, frotar ciertos productos con algodón o aplicarlos en el agua.

Recomendaciones para mantener la salud oral de tu mascota:

  • Realizar cepillados 2 o 3 veces por semana, utilizando cepillos suaves o dedales y pasta dental de uso veterinario. Puedes dar un premio a tu mascota para reforzar esta conducta.
  • Visitar al médico veterinario una vez al año para la revisión profunda de la cavidad oral.
  • Suministrar una alimentación balanceada.
  • Evitar que la mascota juegue con objetos duros que puedan lesionar los dientes. Los colmillos y tejidos blandos son los más afectados.
  • Proporcionar juguetes masticables saborizados, como los de cuero o de goma, que ayudan a limpiar un poco los dientes.

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